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“Una pistola en cada mano” – Desesperanzadora e inconclusa

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Si la vida de los hombres después de los cuarenta es solo como la proyecta “Una pistola en cada mano“, la película parece invitarte a eso mismo, a que sujetes una en cada mano y revalúes tu existencia.

Una pistola en cada mano” es un drama español compuesto por lo que debieron ser cinco cortometrajes, pero en vez, son presentados como una sola película.

La película es descrita como “un retrato en clave de comedia, irónico y sin compasión sobre las carencias, debilidades y otras ‘virtudes’ de los hombres de hoy: perdidos y confusos en busca de una nueva identidad.  Un film coral que radiografía la vida sentimental de unos hombres… y de algunas mujeres”.  No obstante, más que comedia, parece una tragedia griega en donde la tristeza y la insatisfacción es el plato mejor servido.  ¿Por qué es mercadeada como comedia?  La verdad, no lo sé.

Los temas que más predominan en la película son las infidelidades y los divorcios, pero además cuenta incluye en sus relatos temas de traumas, desempleo, disfunción eréctil y agresión física.  Los hombres que componen el drama tampoco son todos unos santos: algunos son infieles, otros se traicionan entre sí.

Ya sea la “crisis de identidad masculina” o la andropausia el denominador común entre los ocho hombres que protagonizan estas cinco historias, un poco de humor y optimismo hubiese alivianado la carga emocional negativa que nubla la película de principio a fin.

No todo es flojo en “Una pistola en cada mano“.  Los diálogos parecen creíbles y honestos y las actuaciones son buenas, en especial las de Ricardo Darín (“El secreto de sus ojos“), Luis Tosar (“Celda 211“), Javier Cámara (“Que se mueran los feos“) y Leonor Watling (“Hable con ella“).  El resto del elenco lo componen Eduardo Noriega, Leonardo Sbaraglia, Candela Peña, Eduard Fernández, Alberto San Juan, Cayetana Guillén Cuervo, Jordi Mollà, Clara Segura y Ernest Villegas.

El guión fue escrito por Tomàs Aragay y Cesc Gay, quien también dirige el filme.

Gay falla al no lograr entrelazar correctamente las diversas escenas que presenta a lo largo de todo el filme.  El final deja múltiples cabos sueltos, lo que hace sentir que viste cinco cortometrajes deprimentes, en vez de un filme cuyo cierre es un deficiente intento de entrelazarlo todo para darle una razón de ser.

“Una pistola en cada mano”, distribuida por Wiesner Distribution, dura una hora con 35 minutos.

2/5.

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