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“Leviathan” – Un sermón bañado en vodka

Desde Rusia, con amor… o algo así, nos llega a Fine Arts el drama “Leviathan”, nominado a un Oscar como mejor película extranjera en 2015.

En un pueblo costero de Rusia, Kolya se ve obligado a luchar contra un alcalde corrupto cuando recibe una notificación de que su casa será demolida. Es entonces que recluta a su amigo Dimitry de Moscú, para que lo ayude, pero su llegada terminará trayéndole una peor suerte a Kolya y su familia.

Foto: Anna Matveeva / Sony Pictures Classics.

Foto: Anna Matveeva / Sony Pictures Classics.

 
Más allá de la premisa expuesta, el filme es una metáfora a un pasaje bíblico del Libro de Job. Si como yo, no estabas al día con quién rayos era Job y qué rayos es eso de “Leviatán”, aquí te resumo el asuntito…

En ese libro, Dios cuestiona a Job, patriarca de Uz, quien ha estado criticando a Jehová y echándole los 20 de que lo ha estado maltratando, porque ciertamente Job era un hombre muy sufrido. El propósito del cuestionamiento de Dios a este anciano es para demostrarle a este que en verdad no sabe tres cominos de la injerencia del Cielo en la Tierra. La enseñanza, en mis propias palabras, iba más o menos así: “Job, ya que no sabes ni papa de tu entorno en este planeta, apenas estás cualificado para juzgar a Dios, creador de todo el Universo incluyendo todas esas criaturas ‘funky’, como los ornitorrincos y todo lo demás que hay en Australia”.

Y entre esas criaturas, mencionan en el capítulo 41, según el Christian Courier, a un temible monstruo marino llamado Leviatán. Y para dejar saber que esta criatura es tremendo “Big Boss”, recurren a la repetición para dejar saber que indomable.

¿Y cuál es el punto de esto? Que como el hombre no puede dominar al Leviatán, creado por Dios, los simples mortales (como Job), no están en posición alguna de juzgar la obra de Dios relacionada a los habitantes de la Tierra.

En mi caso, la primera vez que escuché hablar de Leviatán, fue a través de un juego viejísimo de computadora de 1997, dado que así se llamaba una de las navecitas que uno podía usar. O sea, que su contexto bíblico para mí era desconocido (Soy un cristiano inculto, ¿qué te puedo decir?).

Captura del videojuego "Subspace" de Virgin Interactive Entertainment.

Captura del videojuego “Subspace” de Virgin Interactive Entertainment.

 
Volviendo al tema, el filme “Leviathan” adapta esta historia bíblica a un pueblo ruso de la actualidad, donde a Kolya le toca jugar el rol de Job. Para subrayar la razón del filme, hay figuras religiosas qu se encargan de que la audiencia pueda hacer la conexión con el escrito bíblico, al igual que presenta a personajes con sus perspectivas de la fe bien marcadas, tanto creyentes como no creyentes.

Si no estás familiarizado con el Libro de Job y el Leviatán, verás una historia que más allá de la lucha del hombre por conservar su casa, parece divagar en otras historias de corrupción sumergidas en más tragos de vodka que los que puedes contar. El filme demora antes de hacer claro su punto, ya que se trata de una película de dos horas con 20 minutos, y de ritmo lento.

“Leviathan” cuenta con una buena cinematografía y actuaciones funcionales, aparte de una edición que muestra poco pero dice mucho. Los personajes, aunque pasan por momentos difíciles con los que nos podríamos identificar en x o y situación, no lograron hacer clic conmigo, porque no les encontré suficiente “appeal” como para sentir gran empatía por estos.

Ni te menciono los nombres de los actores rusos que forman el elenco, porque a menos que estés al tanto de la industria cinematográfica de Mother Russia, te vas a a quedar como que “Ajá… ok”.

El guión fue coescrito entre Oleg Negin y Andrey Zvyagintsev; este último también dirigió el filme.

Clasificada: R
Duración: 2:20

Calificación: 3/5

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